“#NIQUIRANOS:#DANZA #RITUAL DE #LOS VOLADORES” (Tlachko Patlani*) técnica pintura china/ papel vegetal 90 gr 42x30cm

“#NIQUIRANOS:#DANZA #RITUAL DE #LOS VOLADORES”

(Tlachko Patlani*)

tecnica pintura china/ papel vegetal 90 gr

42x30cm

Se lanzan al vacío atados por una cuerda desde la punta del mástil, el cual ha sido cortado previo a una oración de los guerreros y la comunidad pidiendo perdón a la Madre Naturaleza y luego llevado al punto sin que el palo toque el suelo.

Los guerreros se preparan una vez que el mástil ya está asegurado al piso y mediante una escalera suben a la punta en forma de cruz, la cuerda está retorcida por vueltas.

Haciendo gala de arrojo, los valientes se lanzan al vacío a una altura de alrededor de 40 metros. La cuerda se va desenrollando mientras los valientes giran alrededor del mástil haciendo todo tipo de acrobacias, imitando el vuelo de los pájaros, hasta ir descendiendo poco a poco al suelo.

Es un ritual sagrado de nuestros antepasados NAHUAS que existieron desde algunos territorios de los EEUU, MEXICO y Centro America con posiblemente algunas ramas nahuas aún más al sur.

En Nicaragua, fueron los NIQUIRANOS (#Nicaragua,#Rivas) la rama Nahua y con sus variantes geográficas y culturales del caso, el “Volador” si bien era usado como danza ritual para dar gracias a la Naturaleza y al Universo Espiritual, así como a la armonía entre ambos,

también era un ejercicio guerrero de adiestramiento del guerrero.

El Cacique Nicarao era un diestro campeón de estas lides, así como uno de los Caciques de mayor formación espiritual, de acuerdo a las fuentes consultadas**

En algunos lugares de MEXICO se le denomina la Danza de las Guacamayas (laskas) tanto por la imitación del vuelo como por el colorido de las vestimentas que ahí se usaban de acuerdo a la referencia de cronistas de Indias como Oviedo y otros investigadores modernos arqueólogos y antropólogos mexicanos.

La UNESCO en el 2009 declaró a esta Danza Ritual “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

En la pintura, esquematizada, simulada de acuerdo a los patrones de la pintura china y japonesa que se emplearon acá, solo se muestran dos valientes, siendo esta un variantes que también se usó en el territorio niquirano, ya que su origen clásico usaba cuatro guerreros simbolizando los cuatro puntos cardinales. Sin embargo, la aplicación de dos o de cuatro, era permisible en esta danza, de acuerdo a los criterios y costumbres propias del lugar nahua en que se usara.

Parte de la comparsa, además, la integraban un guerrero sentado en la plataforma que remata el mástil (no se

Muestra en la pintura) y un flautista o tamborilero en su calidad de caporal para entonar música de salutación al Sol.

Gracias por la atención y sus comentarios, como siempre

*traducción propia de acuerdo al diccionario náhuatl- español

** Perez Estrada, en “Ensayos Nicaragüenses”

Wikipedia

Instituto Centroamericano de Historia

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“#TARJETA PARA ESTA #NAVIDAD EN #NICARAGUA”. mix/papel Xuan. 46x34cm

Apaga esa luz

y no pierdas la esperanza

no compitas con la aurora

criatura del camino,

sigamos a oscuras

que la paciencia aguante este momento

y detenga la ansiedad

del sepulcro

el barrote frío en una cárcel

y en cada cuarto secreto

donde se encuentra el verbo

que perece y desaparece.

Todos esperando están

los muertos y los vivos

y aún no llega la Navidad.

Guarda pues, el icono que idolatras

en ese árbol fulgurante

fetiche de clásicos colores

estampas y regalos prometidos

La Nochebuena no es solo un momento,

la alegre fiesta

de canciones repetidas,

taimadas borracheras

de cada año,

calendario de pasiones.

Esta Navidad

es Nicaragua

de amor adolorida

que corre por las calles

y por el pálpito de la sangre,

el sentimiento acumulado

se agolpa

se agita

explosiona.

Un Espíritu se está moviendo

ahora por todos lados

buscando anidar

en el que vive

en el que espera

en el que muerto

en el que anda

con el hastío

del asedio a cuestas

en la familia silente

de la oración en ristre

crucifijo en mano.

Anda,

fluye,

se mueve,

pasa,

desaparece

y reaparece

por allá, por acá

el Sagrado

el Bendito.

Espera entonces tu momento,

el de todos

deja que El Espíritu

se mueva y siga por ahí

de puerta en puerta

de sitio en sitio

de sangre en sangre

donde cayó el compañero

salpicando de muerte

la familia que agoniza

y junto con él

se muere

en la calle caliente

en la noche fresca.

Va y sigue

limpiando por ahí,

perfuma con azahares

incienso, rosales

No compitas con su luz

Menos con un árbol

Mejor, Abre tu puerta

esa de corazón cerrado,

extiende tus brazos al viento

sana dolores del tiempo

y deja que te abrace mansamente

Déjate llevar,

por Amor

te lo suplico

El dulce sopor que te entrega

lo vale,

te embriaga

te recompone

el Alma.

Espera,

esperando,

que los muertos

están con nosotros

y jamás se han ido

solo esperan su momento

de hacer todos juntos

esta fiesta

de Amor, Justicia, Libertad

celebrando todos

por siempre todos

una Eterna Navidad .

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“#EL ENCUENTRO”. #acuarela mix/cartón

EL ENCUENTRO

Cada uno había escuchado hablar del otro desde lejos en la distancia y en el tiempo.

Gil Gonzalez Dávila, El Capitán español a cargo de la expedición, conocía de un poderoso Cacique cuya tribu se extendía en la lontananza, como monarca de enormes extensiones de tierra que iban desde el territorio de Nicoya en lo que hoy conocemos como el norte de Costa Rica, hasta sitios que abarcaban casi toda la franja del Pacífico de lo que hoy se conoce como Nicaragua.

Aseguraban, que el cacique llenaba por nombre también ese: Niqueragua, Nicaragua o simplemente Nicarao, algo más eufònico. Pero todo apunta a que su nombre real era Macuilmiquiztli que significaba “cinco muertes”. Esto ponía nervioso al capitán español, quien contaba con solo cien hombres, cuatro caballos, un sacerdote y el apertrechamiento de rigor del soldado consistente en espadas de doble filo, algunos con arcabuces , ballestas, lanzas de largo alcance y puntas de metal templado.

-“Bien armados, pero muy pocos” – pensaba Gil Gonzalez, presa del horrendo calor que se filtraba como un horno a través de las armaduras en su abrupto caminar por la selva.

Macuimiquiztli en cambio, iba camino a recibirle, se dice que con aproximadamente diez mil hombres. El era un gran líder y poderoso guerrero, cabeza rapada en señal de ello según las tradiciones de los indígenas de toda la zona y de los Niquiranos o nicaraguas en particular.

Pero la llegada de esos hombres con pelo en la cara, montados sobre enormes bestias y vestidos de manera extraña y reluciente, según lo comentado por sus exploradores, se asemejaba a las leyendas de sus antepasados que mencionaban justamente el arribo de estos hombres, de una descripción similar y que por demás, los iban a someter a ellos a sus costumbres y religión.

El cacique que era hombre de guerra, pero también era hombre sabio, de mucha formación en diversas disciplinas como astronomía, biología, religión y otras que había venido adquiriendo en su instrucción como cacique designado a ocupar el mando, desde niño, estaba actuando como tal, como sabio y estratega militar.

La fuerza, sí, pero para dialogar y llegar a un entendimiento de Paz para ambos bandos.

Respetuoso y receloso de los principios de su sociedad teocrática, sabía que necesitaba conocer al visitante y evaluarlo personalmente. También debía auscultar si eran estos mismos los de la leyenda y si sus dioses aprobaban su sometimiento o no.

El español, tampoco pensaba en guerra si no era necesario.Todo se sabría en unos minutos. El encuentro estaba cerca.

***

A través de la historia y de los siglos, los cronistas e historiadores han contado mucho. Sabemos incluso que a través de intérpretes el Encuentro fue pacifico y productivo para ambas partes. El español, no entró en guerra pasmado por la sabiduría encerrada en las preguntas que sobre diversos temas complejos realizó el cacique y que Gil Gonzalez contestó como pudo atribuyéndolas a la divinidad de Dios.

El cacique, notó por su parte, el desmedido interés de aquellos hombres en El Oro.

Aceptó someterse a su religión y sus leyes pacíficamente, aprovechando para conocerlos más y si era necesario-como lo fue- hacerles la guerra.

Sí, más al norte otro cacique con otra visión de las cosas, Diriangén de los Chorotegas, atacó frontal y beligerantemente a las tropas españolas con enormes bajas indígenas dada la superioridad técnico-militar y experiencia organizativa de casi siete siglos de batallas contra los moros por parte del ejército español.(Historia militar de Nicaragua. Ejército Nacional)

Gil Gonzalez tuvo que huir rápidamente ante las oleadas y embestidas indígenas que parecían no reparar en sus muertos y heridos, pese a las escasas bajas que mostraban los españoles.

Saliendo del territorio, fueron atacados por los niquiranos. Aquello se tornó muy hostil y complejo y ante una derrota real inminente, se vieron obligados a embarcarse alejándose de aquel sitio.

El Encuentro, que pudiera haber resultado bajo control de ambas partes, se había salido de orden.

Con el tiempo, veinte y siete años que duró el sometimiento de Nicaragua, solo quedaron alrededor de diez mil indígenas de cerca un total de un millón estimado a inicios de la conquista existentes en el territorio.(Dr Jaime Incer)

Pero El Encuentro continuó. Nos mezclamos unos con otros. De las culturas mezcladas nació otra particular.

Raza amerindia sencilla, alegre, humilde pero que no deja de ser misteriosa, altiva y guerrera, cuando es necesario…

Sucedió hace cuatrocientos noventa y cinco veranos.

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“#MUERTE DE MACUILMICUIZTLI O CACIQUE #NICARAO”. #Acuarela/papel 300 grs. 46×30 cm.

“MUERTE DE MACUILMICUIZTLI O CACIQUE NICARAO”

Agonizando tras las heridas mortales que había recibido en lo que sería su última batalla contra las fuerzas españolas de Pedrarias DAVILA comandadas por Francisco Hernández de Córdoba, el Gran MACUILMICUIZTLI ( cinco muertes en idioma náhuatl), NIQUERAGUA o simplemente NICARAO, gran Jefe de los Niquiranos la tribu más grande y que daría el nombre a NICARAGUA, caería rendido a la muerte en un intento desesperado por alcanzar la Isla Sagrada de OMETEPETL u OMETEPE , la Tierra Prometida, según las premoniciones sagradas de los antiguos ancestros Mayas y Aztecas, en donde el cacique guerrero quería depositar sus restos mortales.

Quedaría bañado en sangre ante un lecho de sacuanjoches, a la orilla de un arbusto de madroño, que en una de sus ramas posa un Guardabarranco. Lo que después serían denominadas como la flor, el árbol y el ave nacional de Nicaragua, respectivamente.

La futura nación, se muestra en la espectral figura de una joven indígena. Es la Nicaragua que sufre al verlo desesperado arrastrándose por llegar hasta las aguas del lago Cocibolca y ahí alcanzar la pequeña embarcación con que normalmente se servia el Cacique para navegar hacia la Isla, Santuario Sagrado de Oración, cuando quería hablar con sus dioses, meditar o simplemente estar solo.

Según los retazos fragmentados de nuestra historia amalgamados bajo la ficción imaginativa del realismo mágico latinoamericano y la plástica de este autor, se ha dado origen a esta pintura a lápiz y acuarela como parte de la serie Historia de Nicaragua y sus Guerras interminables.

Pronto abordaré :

EL ENCUENTRO DE NICARAO Y EL ESPAÑOL

MACUILMICUIZTLI

EL ZOMPOPO

y otras, en homenaje a los hermanos rivenses nativos de OMETEPE

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“…Y TAMBIÉN JUGÁBAMOS BILLAR….” (LOS #BILLARES EL GALLO. DE LA SERIE #RIVAS DE LOS 70’s) #Acuarela/papel multitécnica de 300 grs 32×46 cm (Cuento de camino)

“…Y TAMBIÉN JUGÁBAMOS BILLAR….”

(LOS #BILLARES EL GALLO)

(DE LA SERIE #RIVAS DE LOS 70’s)

#Acuarela/papel multitécnica de 300 grs

32×46 cm

(Cuento de camino)

“El Gallo” era un centro de billares y cantina muy cerca del propio centro de la ciudad de RIVAS en los años 70’s antes de la Guerra, pegado a mi casa, hoy LA ALCALDIA de RIVAS.

Muy jovencito, escuchaba el estruendo de los gritos de los billaristas cuando enardecidos por alguna magistral jugada que iba seguramente montadita en una buena apuesta, coreaban eufóricos junto con la jugada, una posible victoria ante la otra parte. Ahí iban los putazos, los improperios y etc, etc con la salida a escupir a la calle.

Chavalito ni se me ocurría asomarme ahí porque me garantizaban un buen castigo. Mínimo una jalada de oreja o de patilla que me mandaban a ver si Dios se estaba asomando por el Cielo o no a esa hora.

Tampoco el dueño me lo iba a permitir, pues el dueño del local (no recuerdo su nombre de pila ahorita, pero le apodaban El Gallo y nunca supe si el apodo fue primero o el nombre del local….) era conocido de mi abuelo y el respeto era mutuo, pues en aquellos tiempos aún se mantenía la honorabilidad y estos valores que hicieron sus maletas un buen día desde nuestro país hacia ignotos lugares.

El Gallo era un viejo chaparrón, pero de buenas costumbres vecinales.

Su esposa, doña Manuela, era más alta y fornida que su marido, era muy seria y no bastaba quien comentara que lo del “gallo” venía porque el señor tenía que ufanarse ante todo el mundo, que en su casa él era “el gallo” y no su mujer, aunque fuese más grande.

-adiós-

-adiós pues-

Era un ir y venir de “adioses” conmigo cuando los dos viejos -tal vez no habían llegado los clientes en ese momento- se encontraban sentados en la acera, frente a la puerta de salida a la calle, costumbre muy de aquellos tiempos en mi pueblo y otros de Nicaragua, en donde la gente sacaba sus sillas y se sentaba a platicar “en la puerta de la casa” y a decir adiós a todo el conocido que pasaba.

Así que, entre “adioses y adioses” me fueron viendo crecer hasta que un día de tantos, y el Gallo me encontró dentro de su billar jugando con mis amigos, la mayoría, mayores que yo, pero ya me les igualaba en tamaño y en bandidencias.

El Gallo, solo me quedó viendo y “armó” la mesa, que consistía en meter las pelotas de marfil en un triángulo de madera colocadas según las reglas del juego que se iba a jugar en ese momento. Nos encantaba ver la rapidez prestidigitadora como El Gallo armaba, producto de su vasta experiencia de años y años.

Y ese día jugamos lo que quisimos. Ya éramos “Mayorcitos”

Y así fueron pasando los días, los meses, en un tiempo en que a mi y mi pandillita nos dió por ir a jugar casi todos los días “con todas y las de ley” donde El Gallo y no falto algún momento en que me echara también un sabroso “trago de a peso” en su cantina. Era el tiempo de lo permisivo de parte de los adultos hacia los jóvenes que habíamos alcanzado cierta edad.

Un momento que no se anunciaba ni proclamaba. Solo se sabía.

Hace un par de días atrás estaba con la idea de esta y otras pinturas que evocarán momentos de esa faceta de juventud antes de que las cosas se pusieran muy serias. Y así surgió esta pintura con muy poco estudio previo pues al no contar con modelaje para las poses , debo de hacer uso de toda mi habilidad y sobre todo imaginación para recrear lo que tengo en mente.

Como es un trabajo recreado, evocador, y que sentía la urgencia de hacerlo por alguna ignota razón en mi interior, lo trabajé en acuarela, que es más rápida pero que para casos así resulta una técnica muy difícil pues aquí asistimos a las poses de los jugadores, algo difícil de lograr si se toma en cuenta que es el justo momento en que un amigo (RAPIDA recreación de Mario, él sabe…) va a buscar una “carambola a tres bandas” lo cual es una belleza de juego que solo los más habilidosos practicaban y es un momento que nos tiene a todos en tensión atisbando si se logrará o no la jugada y con ello, posiblemente un gane de una pareja sobre la otra.

Entonces tuve que resolver de la mejor manera la pose de cada jugador; a pesar de la semipenumbra que se nota bajo la luz de la lámpara y la luminosidad que entra desde el atardecer en la calle, se puede adivinar un poco, los semblantes. Los momentos que cada quien está viviendo. Solo hay que observar bien y si se adivina de quienes se trata, mucho mejor.

El ambiente, es amargo como el humo de cigarrillos en el ambiente. Todos fumábamos en ese tiempo.

Como siempre, un grupo de curiosos, se apiñaba en la puerta y los vecinos jugadores de las mesas contiguas, están viviendo la misma euforia o tensión que nosotros.

La acuarela decía, es técnica difícil, pues no se borra cuando se pasa y si errastes, errado quedó con pocas posibilidades de reparación, pero algo salió y algo dentro de mí se quedó quieto

Pero bien, yo solo les iba a contar un poco de todo esto para ubicar el trabajito y casi me resultó un cuento pues cada vez que me siento a escribir (cada día) o me sale un relato o me surge un poema y en este caso no he podido evitar, esta breve narración anecdótica.

Solo resta decir, que efectivamente, aquellos eran los años más frescos de nuestra juventud. Jóvenes inquietos políticamente. Rebeldes todos por definición . Medios hippies, la mayoría, pero después llegaron los años “en serio”.

Por estudios universitarios, dos fuera del país y otros acá, nos separamos. De los cuatro que ahí se recrean, uno ha fallecido y creo que se encuentra en la esquina superior izquierda de “El Jardín de Las Delicias” con toda seguridad, pues recién muerto hasta lo soñé clarito. Era como un hermano para mi.

Otro, estuvo fuera del país y terminó combatiendo a la dictadura desde el Frente Sur en la Guerra de Liberación.

Hoy, como yo, esta justamente jubilado y vive su vida a como quiere, puede y se la dejan vivir

Otro, vivió, vivió, vivió y sigue viviendo, ahora en relativa tranquilidad desde la costa del Gran Lago en San Jorge. RIVAS.

Y bueno, yo, que como CAUPOLICAN, anduve, anduve, anduve… fui militante clandestino, comando, combatí casi en todas las guerras desde 1975 hasta hace pocos años en que ya colgué los guantes. Basta ya de guerra. Basta ya de violencia en mi vida por Dios!

Le he dado la vuelta varias veces a esta vida la cual he vivido bastante no solo por el kilometraje, como, -sobre todo- por el recorrido.

Uf, cuánto habría que contar….

Sí y aquel grupo, también ha vivido. Mucho. Se comprometió con el país, asumió la “vida en serio en el mes más crudo de la siembra sin más alternativa que la lucha” a decir del poeta…pero en algún momento….” la verdad es que también…. también jugamos al billar y lo hicimos en los billares El Gallo…. junto con muchas cosas más.

Si les gustó y me lo hacen saber, quedaré más quieto aún.

Al menos por hoy.

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