CUANDO LLEGUE LA PARCA (Relato corto)

Si hermano.

La parca me dejó esperar un tiempo y ahora estoy atrasado.

-Pero, ¿cual es tu urgencia? –

-ninguna hermano, ninguna, pero hay gente que me espera-

-Que gente hermano?. Quien te puede estar llamando? Quien te puede estar esperando?-

-La vida hermano, la vida. Gente que tiene mucha. Mucha vida. Vida de verdad–

-Pero la Parca no significa necesariamente eso. Yo creo que todo lo contrario. Es, digamos, la antítesis de la vida-

-precisamente, si la parca es la negación de la vida , y la vida es la negación de la muerte. Negar la vida no es negar la muerte?-

-Ya me dejasteis pensando ….-

-por eso te digo hermano. Por eso te digo. Quien vive muere y el que está muerto, quizás esté realmente viviendo. No crees?-

-tiene lógica como principio…. Pero como saberlo?-

-solo muriendo hermano, solo muriendo-

-realmente, me produce cierto temor eso-

-si temes a la muerte, le temes a la vida. A qué le temes realmente?-

Y se alejó despacio, así como vino, atravesando aquel trecho. No volvió a ver hacia atrás, pero en su rostro llevaba una sonrisa.

camposdeoro

17219

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TRANSMUTACIÓN

Si, te he amado

pero jamás te distes cuenta

solo dejaste que a tu lado pasara

el viento.

Capoteastes certera

el sentimiento

cuando azotaba tu cara.

Impávida tu mirada

buscaste en lontananza

curiosa

furiosa

de tiempo y espacio

haciendo vivos los demonios

de vida

de tortura

y entre besos, sexo y ternura

transmutaste tus locas

locuras

con las mías

surgiendo del Potro medieval y salvaje,

el instrumento que Aplasta pulgares,

o el mismo

mismísimo Toro de Falaris,

un Aquelarre de dolores,

de amores pretendidos,

se crisparon

los Santos ennegrecidos

y un Espíritu bajado en Santo vuelo

dolido se contrita y regala

una Emayel de los Cielos

Sin ser suficiente tanta entrega

continuaste modelando en ser vivo

la carne quemada a fuego lento

de mi ancestral sentimiento,

crudo,

burdo,

insignemente declarado,

por siempre necesitado

hasta acabarlo

dejándolo en cenizas

que no levantan vuelo

Y ahora, no.

Ya no.

No necesito nada

La Paz que me acompaña

será suficiente

para buscar Vida donde acaso

exista

mi pincel será magia

de colores para la risa

mi pluma bendita,

encanecida

escribirá versos encendidos

insospechados

de una historia verdadera

Y No es que seas mala

te lo he dicho,

Solamente una niña egoísta

mimada, destruida, aniquilada

en la misma y cruel medida

de lo que hiciste conmigo

trasmutando la locura

del amor…

El amor?

Cual Amor?

en ungüento pegajoso

que se cae con el tiempo.

Eso ha sido mi vida,

una más entre pasiones

la culminación

de mi castigo,

La Eterna Búsqueda

de mi propia elegía

la afanosa construcción

de mi destino

Alguien en algún lado

redacta de nuevo esta historia

pero no hay una mano que la escriba

camposdeoro14219

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“APUNTES SOBRE LA #VIEJA ESTACIÓN DEL TREN.#RIVAS,NICARAGUA”

Francamente, ubicar vestigios de las Viejas Estaciones del Ferrocarril en el ramal del Departamento de Rivas,(1929-1955) ha sido una tarea más compleja que en el resto de Estaciones pintadas hasta hoy (ramales de Oriente)

Mientras que en otros lugares, las estructuras dejaron de cumplir sus funciones como Estaciones allá por el 1991-1993, en el ramal de Rivas, las Estaciones fenecieron en 1955.

Aproximadamente hace unos pocos años, durante el actual administración que lleva varios períodos, el Gobierno ordenó a las municipalidades o gobiernos locales, reestructurar, remozar de alguna manera, las estructuras existentes con la idea de convertirlas en iconos de lo que fue el viejo ferrocarril y de cara al turismo extranjero y local.

En el departamento de Rivas, no pasó nada…

Lo existente, es lo que he pintado: un viejo tanque de abastecimiento de agua ubicado en camino de tierra aproximadamente cerca de Nacascolo, llegando a San Juan del Sur.

Fuera de esto, NO HAY NADA!

Nadie sabe porque.

Sin embargo, me di a la tarea de -sobre la base de la historia escrita y de remembranzas, reconstruir algo que se pudiera plasmar plásticamente.

Fue así, que esta semana les entregue una recreación en el puerto lacustre de San Jorge y ahora lo hago con la Estación de la propia ciudad de Rivas.

Veamos.

La Estación en cuestión se ubicaba entre lo que hoy son los edificios de la Cruz Roja y Bomberos

En la fotografía, se ve el edificio amarillo, un centro comercial que lleva el nombre “La Estación” , después el edificio de Bomberos y luego la Cruz Roja. Aquí se ubicaba la vieja Estación.

Y esta sería aquella vieja estación. Frente a la misma, alegremente se corrían Toros, evento muy propio de rivenses, chontaleños, lugares de producción de ganado tradicionalmente y en fin, Las Corridas de Toros ha sido un evento de presencia nacional en todo el pais.

La foto es tomada prestada del libro : “Rivas en su Historia” del Dr y amigo Jaime Marenco Monterrey.

Con estos elementos y mucha imaginación, compuse este trabajo:

El tren desde el puerto lacustre de San Jorge, esta arribando a Rivas. El escenario podría ser de inicios de los años 30 de siglo pasado. Posiblemente estemos cercanos a la media mañana despuntando hacia el mediodía. El sol tiene una inclinación sur propio de los meses de Noviembre-Diciembre en que si bien es muy brillante, fulgurante, no es el sol que provoca el exasperante calor del verano seco. Sin embargo hay nimbos y algunos cúmulos en el cielo azul con esos espectrales cielos de nuestra tierra.

Al fondo se ve la Sierra Los Marrabios posiblemente, que se deja venir costeando el mar, provocando una zona de hermosas y paridisíacas playas .

El pueblo, ya elevado en ese tiempo al rango de ciudad, se camufla entre tanto verde de la vegetación de la zona, llena de enormes arboledas de mangos que definen la dulzura de los rivense hombres y mujeres….(bueno eso es lo que dicen los que los prueban….los mangos, claro) entre las casitas que se asoman, parece perfilarse la Iglesia Parroquia San Pedro (iniciada en 1820 y destruida por el terremoto de 1844. Se reconstruye en 1855 y finalmente se termina en 1870)

Vamos bajando en la obra y ahí están “Los Toros”. En la barrera un tipo (seguramente con sus buenos tragos entre pecho y espalda) jinetea el toro mientras otro (también borracho seguramente) lo lidia con el manto rojo. Se acercan los montados listos para Lázaro someter al toro ante cualquier eventualidad.

La barrera esta llenándose de público y parece que después del mediodía vienen los mejores toros “losmatagente”

Se ve claramente en el centro de la composición, la Estación circundada por dos calles de tierra. El diseño , aunque un poco más grande, es del mismo tipo que la de San Juan del Sur. Recuerdan? Hay unos cuantos que esperan en los pasillos. Otros se acercan.

Llega el Tren con pasajeros. Seguramente la mayoría se queda en Rivas. El la esquina más próxima lado derecho, se puede ver una pareja elegante. Probablemente tengan casa de veraneo en San Juan del Sur y ya se estará en época de vacaciones de fin de año. Se puede ver-que desgracia- un borracho que casi cayéndose empina una botella. No tarda en llevárselo la Guardia por andar tomando tan cerca de la pasada del tren…

Más allá, parece venir una viejecita con un palo o algo y se viene encima de unos chávalosque no han hecho caso de acercarse mucho al tren ni andar saludando a gente extraña como babosas.

Sí, ese podría ser un escenario costumbrista salido de la imaginación de este su pintor amigo, que decidió en esta obra, “soltar” un poco más la mano abocetando el estilo sin permitirse mucho el encierro de las formas rígidas

Se usó, acuarela con miel sobre cartón satinado, buscando algunos efectos especiales de indefinición de formas por la difícil absorción del agua en cartón satinado. Se ha usado también algunos toques de gouache a espátula para fijar puntos de interés.

Espero que les haya gustado.

Aquí mi pintura; abrazos.

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“#VAPOR VICTORIA Y #TREN EN PUERTO SAN JORGE.# RIVAS, #NICARAGUA” técnica mixta/sobre papel 46x61cm

El sol ha subido, arrojando luz, despejando penumbras y el viejo muelle del puerto lacustre de San Jorge, arriba el Vapor Victoria en su acostumbrada trayectoria.

Comienzan a bajar los pasajeros del Vapor y se dirigen, unos a tomar apresuradamente el Tren que va rumbo a la ciudad de Rivas; otros pasarán hasta el puerto marítimo de San Juan del Sur en el océano Pacífico. Otros, solo están llegando a su destino: San Jorge. Otros tantos posiblemente, harán una merienda con las vendedoras que presentan sus productos de manera diligente a los viajeros.

Cerca de ellas, una elegante pareja platica tomados del brazo.

Por allá abajo, a la orilla del Gran Lago Cocibolca, llamado “mar dulce”

por el conquistador español Gil Gonzalez Dávila en abril de 1523, una mujer humilde, posiblemente “sanjorgina”, quizás descendiente directa de la tribu de los Nicaraos que a través de su Cacique del mismo nombre, presentara la primera acción de resistencia intelectual y política ante el español mediante el famoso diálogo que tanto ha dado de que hablar por generaciones en ambos continentes, esa mujer en cuestión , lava ropa propia o ajena por trabajo y a la par de ella, juega su pequeño hijo.

Un poco más alejado de la orilla, un nadador osa enfrentar el oleaje.

Podría ser este, un escenario costumbrista de la época, que podríamos situar allá por 1950-55 del siglo pasado, último quinquenio de existencia de este ramal del Tren de Nicaragua: San Jorge-Rivas-San Juan del Sur, que con tanta añoranza aún recordamos los nicaragüenses por vivencia directa o por tradición oral.

Luz y color, formas sueltas y en algunos casos abocetadas se presentan en la obra, siempre en la búsqueda del “algo más” que proponer y que se mantiene en constante efervescencia en el alma y en la expresión creativa del artista, cuando es verdadero.

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“EL ULTIMO DESPERTAR” ( de la novela LOS SUSURROS DE LA FOGATA )

Sentía como que había llorado. Sus ojos miraban a través  de un cristal nublado que poco a poco se fue aclarando como cuando se empaña el vidrio de tu vehículo y le pasas la mano para limpiar el vaho dejando que poco a poco se aclare la visión hacia afuera.

Sentía su cuerpo pesado y empezó  a tratar de adivinar dónde se encontraba….

Lo primero que vio, fue el rostro de su mujer que se inclinaba sobre él.

Rostro preocupado, molesto, con signos de asombro.

-Como te sentís ?- le preguntó ella

-Como dundo y con mucho sueño….-

le respondió y antes de volver a caer en ese sopor de muerte del que recién empezaba a salir, alcanzó a escuchar su estridente diatriba que luego se fue haciendo más pequeña, más pequeña, y más… más lejana….:

-….y vistes lo que hiciste, ¿verdad…..?!…eso te…..p….-

El hizo un gesto de desagrado y antes de caer en ese plácido rincón de la pesadez que deja la ingesta de dosis excesivas de pastillas para dormir, anfetaminas, antidepresivos, analgésicos y otra serie de mezclas que él había hecho tres días atrás intentando quitarse la vida, volteó los ojos hacia atrás…

Y aquella vocecita diminuta….y él pensando …. -Otra vez….. Rezon….gando….. Es….ta mujerci…..ta….-

y se durmió, pero ya había salido del trance de muerte después de tres días en coma , los médicos intentando salvarle la vida a toda costa con lavados de estómago y otro tipo de protocolos médicos que se usan en estos casos.

Muy en lo profundo de aquella noche, con los brazos echados hacia adelante, haciendo “remos” como empujándose en medio de aquella insondable penumbra, sin verse y solo sentirse…a veces, sus brazos…su cuerpo semi erguido, deslizándose hacia adelante como sobre un piso húmedo empapado en aceite resbaladizo, con la nave que navega y navega y avanza….pero hacia atrás….

¿hacia atrás?

Pero si voy remando….y fuerte!

Y el piso…..que a veces se mira bajo ciertos destellos en la penumbra. Sí, es aceite….! Estoy navegando en aceite  por eso voy para atrás….!

Marianela, solo se dio la vuelta dándole la espalda a su marido, para posar la mirada en una doctora de cierta edad que en ese justo momento entra a la sala intermedia de la habitación  de cuidados intensivos del Hospital Metropolitano de Servicios Médicos Militares (HMSMM) en donde lo están atendiendo…una mirada rápida al paciente. Una tabla-clamp en mano con unos papeles con datos del susodicho.

-¡Como sigue?-

-Pues se acaba despertar…y se vol….-

– No él. ¿Ud?-

La oscuridad sigue siendo densa. Resbalosa por abajo. El aire es pesado por encima. Pareciera que se respira aceite. Me voy ahogando…..No importa….al final, que bien ….se siente….

Es el insondable abismo de oscuridad de la vida, de mi vida -se dice Miguelangel-

-Estaba pasando una película. No importa. Yo soy  el  protagonista-

-Sí, me doy cuenta,-  acota Maclovia

-Pero es que te veo viviendo en ese instante ¿dos mundos? No es así?

-Siempre he vivido así. Todo una  larga vida he vivido así. No uno, Varios mundos a  la vez-

Todos lo entienden.

Ni siquiera optan por mirarse uno a otro.El silencio  asiente el entendimiento. Esto está claro.

Vuelven casi simultáneamente  la mirada lánguida hacia la fogata que muere bajo la escasa leña que se consume.

-Voy por más leña- dice  Teto. Sabe que como más joven del grupo, la mejor iniciativa de acción en ese momento es la de él.

-¿Claudel?-

-Si, te acompaño-

Alegremente, como dos hermanos de una gran familia y los más jóvenes del grupo, se toman de la mano, hacen bromas, ríen uno del otro y desaparecen en la penumbra hacia donde saben que cerca, pueden encontrar más leña para alimentar la fogata.

Las balas silbaban cerca de él como simulando un seco estornudo, balas de ametralladora calibre 30. Después, una gran explosión arriba y a la izquierda, se sucede al pegar un cohete de RPG 7 en una rama de árbol, cubriendo  de un ruido ensordecedor toda la escena hasta quedar las imágenes como en un “cine mudo” y de cámara lenta…inmediatamente después todo se teñía de sangre roja, muy roja y parecía que aquella película se había vuelto de color sepia, purpúreo… porque, al cortarse las venas lanzando un gemido de dolor tan vívido, despertó con un grito.

La enfermera que trasladaba la camilla hacia su cuarto de hospital después de haber sido dado de alta de la Sala de Cuidados Intensivos, se abalanzó sobre Miguelangel para detenerlo ya que casi se sale y cae de la camilla por el sobresalto, por el grito de dolor de sus venas cortadas, solo unidas ahora por una sutura rápida y  práctica realizada a tiempo por su hermano Tony, evitando que se desangrara.

Esta había sido una de tantas veces.

Pero ¿porque Miyangue? ¿Porque tanto empeño en esto?

Mira como te ha tratado la vida. Mira. Mira.

Has sido agraciado. ¿Que te ha faltado para querer abandonar el escenario en medio de la actuación?

Mira las luces. Se posan sobre ti. Mira que esplendor. Todo está lleno a reventar. Te aplauden. Eres el actor principal. …..

¿te aplauden?

¿ O es acaso el propio aleteo que produce tu sangre al entrar y salir violentamente por tus aurículas y ventrículos ?

Marianela que le acompañaba  durante el traslado, también le agarró del brazo y él solo se quedó mirándolo como hipnotizado, fijo, fijamente y fue cerrando los ojos de nuevo. Ya no supo más de Películas ni de sueños profundos, ni de aceite resbaloso, ni de los disparos de la guerra, solo silencio, una vez más habría de dejar atrás otro episodio de vida y de muerte, de esa guerra que habías vivido por tantos años, en tantas veces, en tantos combates, con balas, con sangre, muertos, heridos, de angustias y de anfetaminas con ingesta de pastillas para dormir, de navaja cortando la carne de las muñecas en un intento de suicidio más… pero no, No Miguelangel, aún no, todavía no era tu hora muchacho, que terquedad mas inconcebible de buscar la salida de esa manera , de intentar quitarte la vida por tus medios…que increíble que eres….pero….pero… cuanto te amo….a pesar de todo…

Resonó de nuevo aquella Voz y solo fue dejando un Eco enronquecido y acústico.

Miguelangel pareció esbozar una sonrisa de placidez y logró en esta ocasión, llegar hasta la playa, hasta la fogata, donde estaban ellos esperándole todos de pié, mujeres y hombres, viejos y jóvenes. Como atravesando un pasillo triunfal, iba Miguelangel por El Centro de la arena saludando con un abrazo y un beso a cada uno, las lágrimas corrían por sus mejillas. La brisa del mar se sintió más fuerte en ese momento, y lo fresco de la noche mezclado con el acariciante calor de la fogata, hacía sentir bien, tan bien….como para no querer regresar….pero esto no era un asunto que él podía decidir, ya no más, ya no más. Esa había sido la última vez. Mas allá, alguien cantaba….

”Suena una guitarra, cada día….

dentro de mi alma la alegría….

escucha mi canción,

sale del corazón….

no sé si te das cuenta que te quiero…

no sé si me comprendes de verdad….

Cada vez que me sonríes nace en mi corazón

Creo estar viviendo un sueño azul que es la realidad

No quisiera despertar ni ver esta realidad,

No, no, no ,no,

No, no, no, no,

por favor….”

Ven Miyangue, siéntate, -dijo Claudel-

-Cantemos todos juntos-, dijo alguien más

Todos se sentaron y siguieron cantando esa y otras tantas canciones.

La nueva leña estaba alimentando el fuego y las columnas calientes se erguían por sobre la inmensidad de la noche.

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