“…Y TAMBIÉN JUGÁBAMOS BILLAR….” (LOS #BILLARES EL GALLO. DE LA SERIE #RIVAS DE LOS 70’s) #Acuarela/papel multitécnica de 300 grs 32×46 cm (Cuento de camino)

“…Y TAMBIÉN JUGÁBAMOS BILLAR….”

(LOS #BILLARES EL GALLO)

(DE LA SERIE #RIVAS DE LOS 70’s)

#Acuarela/papel multitécnica de 300 grs

32×46 cm

(Cuento de camino)

“El Gallo” era un centro de billares y cantina muy cerca del propio centro de la ciudad de RIVAS en los años 70’s antes de la Guerra, pegado a mi casa, hoy LA ALCALDIA de RIVAS.

Muy jovencito, escuchaba el estruendo de los gritos de los billaristas cuando enardecidos por alguna magistral jugada que iba seguramente montadita en una buena apuesta, coreaban eufóricos junto con la jugada, una posible victoria ante la otra parte. Ahí iban los putazos, los improperios y etc, etc con la salida a escupir a la calle.

Chavalito ni se me ocurría asomarme ahí porque me garantizaban un buen castigo. Mínimo una jalada de oreja o de patilla que me mandaban a ver si Dios se estaba asomando por el Cielo o no a esa hora.

Tampoco el dueño me lo iba a permitir, pues el dueño del local (no recuerdo su nombre de pila ahorita, pero le apodaban El Gallo y nunca supe si el apodo fue primero o el nombre del local….) era conocido de mi abuelo y el respeto era mutuo, pues en aquellos tiempos aún se mantenía la honorabilidad y estos valores que hicieron sus maletas un buen día desde nuestro país hacia ignotos lugares.

El Gallo era un viejo chaparrón, pero de buenas costumbres vecinales.

Su esposa, doña Manuela, era más alta y fornida que su marido, era muy seria y no bastaba quien comentara que lo del “gallo” venía porque el señor tenía que ufanarse ante todo el mundo, que en su casa él era “el gallo” y no su mujer, aunque fuese más grande.

-adiós-

-adiós pues-

Era un ir y venir de “adioses” conmigo cuando los dos viejos -tal vez no habían llegado los clientes en ese momento- se encontraban sentados en la acera, frente a la puerta de salida a la calle, costumbre muy de aquellos tiempos en mi pueblo y otros de Nicaragua, en donde la gente sacaba sus sillas y se sentaba a platicar “en la puerta de la casa” y a decir adiós a todo el conocido que pasaba.

Así que, entre “adioses y adioses” me fueron viendo crecer hasta que un día de tantos, y el Gallo me encontró dentro de su billar jugando con mis amigos, la mayoría, mayores que yo, pero ya me les igualaba en tamaño y en bandidencias.

El Gallo, solo me quedó viendo y “armó” la mesa, que consistía en meter las pelotas de marfil en un triángulo de madera colocadas según las reglas del juego que se iba a jugar en ese momento. Nos encantaba ver la rapidez prestidigitadora como El Gallo armaba, producto de su vasta experiencia de años y años.

Y ese día jugamos lo que quisimos. Ya éramos “Mayorcitos”

Y así fueron pasando los días, los meses, en un tiempo en que a mi y mi pandillita nos dió por ir a jugar casi todos los días “con todas y las de ley” donde El Gallo y no falto algún momento en que me echara también un sabroso “trago de a peso” en su cantina. Era el tiempo de lo permisivo de parte de los adultos hacia los jóvenes que habíamos alcanzado cierta edad.

Un momento que no se anunciaba ni proclamaba. Solo se sabía.

Hace un par de días atrás estaba con la idea de esta y otras pinturas que evocarán momentos de esa faceta de juventud antes de que las cosas se pusieran muy serias. Y así surgió esta pintura con muy poco estudio previo pues al no contar con modelaje para las poses , debo de hacer uso de toda mi habilidad y sobre todo imaginación para recrear lo que tengo en mente.

Como es un trabajo recreado, evocador, y que sentía la urgencia de hacerlo por alguna ignota razón en mi interior, lo trabajé en acuarela, que es más rápida pero que para casos así resulta una técnica muy difícil pues aquí asistimos a las poses de los jugadores, algo difícil de lograr si se toma en cuenta que es el justo momento en que un amigo (RAPIDA recreación de Mario, él sabe…) va a buscar una “carambola a tres bandas” lo cual es una belleza de juego que solo los más habilidosos practicaban y es un momento que nos tiene a todos en tensión atisbando si se logrará o no la jugada y con ello, posiblemente un gane de una pareja sobre la otra.

Entonces tuve que resolver de la mejor manera la pose de cada jugador; a pesar de la semipenumbra que se nota bajo la luz de la lámpara y la luminosidad que entra desde el atardecer en la calle, se puede adivinar un poco, los semblantes. Los momentos que cada quien está viviendo. Solo hay que observar bien y si se adivina de quienes se trata, mucho mejor.

El ambiente, es amargo como el humo de cigarrillos en el ambiente. Todos fumábamos en ese tiempo.

Como siempre, un grupo de curiosos, se apiñaba en la puerta y los vecinos jugadores de las mesas contiguas, están viviendo la misma euforia o tensión que nosotros.

La acuarela decía, es técnica difícil, pues no se borra cuando se pasa y si errastes, errado quedó con pocas posibilidades de reparación, pero algo salió y algo dentro de mí se quedó quieto

Pero bien, yo solo les iba a contar un poco de todo esto para ubicar el trabajito y casi me resultó un cuento pues cada vez que me siento a escribir (cada día) o me sale un relato o me surge un poema y en este caso no he podido evitar, esta breve narración anecdótica.

Solo resta decir, que efectivamente, aquellos eran los años más frescos de nuestra juventud. Jóvenes inquietos políticamente. Rebeldes todos por definición . Medios hippies, la mayoría, pero después llegaron los años “en serio”.

Por estudios universitarios, dos fuera del país y otros acá, nos separamos. De los cuatro que ahí se recrean, uno ha fallecido y creo que se encuentra en la esquina superior izquierda de “El Jardín de Las Delicias” con toda seguridad, pues recién muerto hasta lo soñé clarito. Era como un hermano para mi.

Otro, estuvo fuera del país y terminó combatiendo a la dictadura desde el Frente Sur en la Guerra de Liberación.

Hoy, como yo, esta justamente jubilado y vive su vida a como quiere, puede y se la dejan vivir

Otro, vivió, vivió, vivió y sigue viviendo, ahora en relativa tranquilidad desde la costa del Gran Lago en San Jorge. RIVAS.

Y bueno, yo, que como CAUPOLICAN, anduve, anduve, anduve… fui militante clandestino, comando, combatí casi en todas las guerras desde 1975 hasta hace pocos años en que ya colgué los guantes. Basta ya de guerra. Basta ya de violencia en mi vida por Dios!

Le he dado la vuelta varias veces a esta vida la cual he vivido bastante no solo por el kilometraje, como, -sobre todo- por el recorrido.

Uf, cuánto habría que contar….

Sí y aquel grupo, también ha vivido. Mucho. Se comprometió con el país, asumió la “vida en serio en el mes más crudo de la siembra sin más alternativa que la lucha” a decir del poeta…pero en algún momento….” la verdad es que también…. también jugamos al billar y lo hicimos en los billares El Gallo…. junto con muchas cosas más.

Si les gustó y me lo hacen saber, quedaré más quieto aún.

Al menos por hoy.

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“MARIPOSA”. (#poesía-acuarela). #acuarela china/papel de Moreira 34×46 cm

MARIPOSA

Mariposa,

siempre belleza

buscas lo hermoso

siempre bella

mariposa.

Te admiramos,

te sentimos,

de tu revoleo

la Alegría

deseamos

Nos resistimos a la muerte

y a no ver,

Mariposa.

Color de colores

tus alas,

ambiente de una primavera

que aquí no existe.

Quedó atrapada

con las flores

de Xibalbá

los Señores.

Remedo

de un tiempo que seco

se quedó,

triste,

en charcos

de sonsocuite

coloreados con sangre

brotada

del reclamo que vive

en Hunahpú e Ixlabanqué

que resurgen

una vez

y otra vez.

Sigue así

bella Mariposa,

revolotea, revoloteando

busca,

sigue buscando la miel

de la Flor

que aligera el camino

de libre color

y vida.

Jardín de la Belleza!

Muestra esos verdes pastos

con flores

de hermosos sabores

de colores,

nuestro Xibalbá

recuperado!

que tus ojos

ahora lo sé,

están viendo

y que un día,

volverá.

Ese Día

será mejor

que cualquiera

del lejano ayer

de tiernos años.

El Jardín de Xibalbá

Volverá .

Jardín

de milenios vibrantes

continuos,

y podremos jugar

reír como niños

sin temor parecido

a que alguien apague

la Luz

y arrebate lo vivido,

de tu Vida

de mi Vida,

la de tantas,

Mariposa!

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“#HASTA SIEMPRE COMANDANTE!!!” (Un estudio y semblanza de #Enrique Schmidt Cuadra). Acuarela/papel 300 grs. 42x30cm

HASTA SIEMPRE COMANDANTE!

Me sorprendió encontrarlo a aquellas horas de la tarde, ya cayendo la noche, con una enorme mochila, su fusil AKMs y todo su pesado equipo de combate encima.

Corría -entrenaba mente y cuerpo- al trote por el campo central frente a las instalaciones administrativas principales del campamento de las TROPAS PABLO UBEDA (TPU) del Ministerio del Interior un día de tantos a mediados de 1984, unos escasos cinco o seis meses de lo que sería su gloriosa caída en combate.

Me detuve camino al campamento donde estaban las tropas a mi cargo a observarlo intentando saludarlo. Tuve la ocasión entonces de hacer contacto, no tanto con el Jefe, sino con el compañero, el hermano, pues él siempre se sentía uno más de la tropa y su jovialidad -que no se acostumbraba mucho en estas condiciones-, una vez más quedó manifiesta quedándose en mi como impronta para el resto de mi vida.

Era Enrique Schmidt, Subcomandante en grado militar y maximo Jefe de las temidas y heroicas Tropas Especiales del MINT a las cuales recién llegaba bajo encargo directo de Ministro del Interior. El cro se había estado desempeñando en esos momentos en que es llamado,

como Director de Telcor, a la sazón, una estructura del Mint.

Al asumir la máxima jefatura de las TROPAS (a como eran más conocidas, al igual que “las TPU), el hermano está sabido que no solo cargaba en sus hombros la responsabilidad de conducirlas, sino también de asumir el alto Prestigio y mito de invencibilidad ( las primeras Tropas Especiales de la Revolución fundadas el 12 de agosto de 1979 con una selección de los mejores Combatientes de todos los frentes de guerra, para misiones de inteligencia terrestre, paracaidismo, buceo e infiltración de combate ) que las Tropas tenían por lo que conducirlas era también un asunto de “ganarse el lugar” de Jefe, en combate. Por supuesto, eso no estaba escrito en ningún lado, pero era una tradición recogidas del mismo legado histórico del FSLN durante toda su lucha, la cual había sido refrendada con la sangre de su Secretario General y Comandante Supremo Carlos FONSECA, Julio Buitrago y tantos miembros de su Dirección Nacional a lo largo del camino.

Por todo aquello, no me pareció casualidad encontrármelo a esa hora en que las tropas se aprestaban a lo lúdico y al descanso para el siguiente día de operativos o entrenamiento pesado realizando solo y callado, aquel duro entrenamiento que incluía trote, carrera a intervalos, diversos tipos de desplazamientos tácticos, etc. Solo verlo, dolían las piernas y todo el cuerpo. Pero el hermano, no solo realizaba su rutina, sino que lo hacía contento.

Cuando se detuvo donde yo estaba e intercambiamos algunas palabras, me dio la repentina sensación de ver a un muchacho gozándose de su proeza y ufanía, tanto, que me contagió de su Epifanía y tentado estuve de pedirle el unirme, pero me lució una falta de respeto, preguntarle si lo acompañaba… falta de respeto al jefe y al hermano mayor (en ese momento el andaría en unos 35 años y yo en 27)total me hubiese sentido honrado de acompañarle. Pero él no lo pidió. Ni yo consideré pertinente. Hoy me arrepiento de no haberme permitido ese inmerecido honor….

Nos dimos al final de la plática un apretó de manos nada militarmente convencional y le dije que yo estaba cerca de salir al monte con mi Fuerza de Tarea y que por ahí nos veríamos seguramente en cualquier momento …. como que si se trataba de ir a hacer un mandado por el barrio….

Ese día el hermano, me dio una inyección de muchas cosas: primero de mística revolucionaria. Era jefe y tenía que prepararse, pero no necesariamente “estarse matando a esa hora”. De disciplina, de Humildad, de Jovialidad al vincularse tan de “tu a tu” con un subordinado, que si bien ya nos conocíamos de antes cuando fue Jefe de la Policía de Managua, yo no era nada como que decir “su pipe” , su “amigo del alma”, para ser objeto de semejante trato tan horizontal de parte de un viejo cuadro del FSLN, con ese grado tan relevante y nada menos que el jefe maximo de “las Tropas”

Me dio una inyección además de moral y valores, que trato de conservar y llevar hasta que me muera.

Sí, ese era Enrique Schmidt Cuadra, uno de los cuadros relevantes del FSLN desde los años 70. Estudió y se graduó en Alemania para luego venir a Nicaragua a hacerse cargo de la Empresa alemana Siemens desde donde se vinculó militantemente al FSLN. Fue hecho prisionero por la Dictadura, luego liberado por el FSLN para integrarse de nuevo a la lucha, que por ser un cuadro tan bien preparado, se hizo cargo del trabajo internacional del FSLN en Europa en el campo internacional hasta 1979.

El 5 de Noviembre de 1984 se cubriría de Eternidad en la región de El Corozo, Boaco, siendo la única baja de nuestras Tropas en un operativo espectacular preparado por diversas especialidades del Mint contra una Fuerza de Tarea de la contra comandada por el “Ciclón” en donde perecieron todos los setenta y tres integrantes de la misma.

De nuestra parte, pagaría con su vida el precio de esa victoria, nuestro Comandante en Jefe, El místico, jovial y humilde Enrique Schmidt. Se expuso indebidamente y la nutrida balacera lo alcanzó.

Había caído un gigante Moral a la hechura de aquellos del FSLN que hoy escasean y que este pueblo quisiera ver al frente de las tareas grandes y pequeñas, conduciéndolos con ellos a la cabeza, siendo los primeros, los mejores trabajadores, los más honestos, los más humildes, los más bravos a la hora de garantizar el respeto a este valeroso pueblo nicaragüense, así, así mismo como vivió y cayó en glorioso combate nuestro hermano, Jefe de las Gloriosas e invencibles TROPAS ESPECIALES DEL MINT, ENRIQUE SCHMIDT CUADRA

En este 34 Aniversario de tu vestido de Eternidad, tus viejos hermanos sandinistas y de tus TPU te decimos:

HASTA SIEMPRE COMANDANTE!!!

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