#DAVID CON LA CABEZA DE GOLIAT#

#“DAVID CON LA CABEZA DE GOLIAT”#

(un pasticcio de la obra del Gran Maestro del Barroco italiano

#Michelangello Merisi da Caravaggio, realizada en 1609 ó 1610)

Ejercicio realizado por #Edgard Orozco Campos #(orozcocampos) en óleo sobre papel lienzo 42×30 cm. El original es óleo sobre lienzo de 125 x 101 cm y se encuentra en la Galería Borghese, Roma.

Uno de los estilos pictóricos que mueven los cimientos de mi alma de artista, es el barroco. Tratando de apropiarme de sus características para componer mis propias obras , he logrado pintar a los maestros holandeses Vermeer, Rembrandt, Rubens pero es hasta hoy, que lo hago con un maestro italiano y entre ellos, al grandioso Caravaggio, cuyas características propias aportadas al estilo se llegan a denominar como “Barroco Tenebrista”.

Tenebrista, quizás por la crudeza del realismo con que retrata sus modelos justo en el momento más crucial y dramático de la acción en cuestión mostrándonos la vida tal y como es a veces y haciéndolo con tanto desparpajo y derroche de maestría que sus obras nos mueven, nos impresionan, nos provocan dolor, asco, repugnancia o que se yo cuantos sentimientos y emociones encontradas según el espectador de que se trate.

Caravaggio, con una vida trágica y una trágica y joven muerte, a menudo mostraba su propio drama (se le culpó y persiguió, estuvo preso por el asesinato de un hombre y otros hechos violentos similares) su propia vida escabrosa, lleva de una desbordante pasión por vivirla… tal vez equivocadamente.

No por todo ello, dejaría de ser el insigne Maestro que marcaría un estilo y una escuela no solo para la floreciente ITALIA sino para el mundo entero.

“David con la testa de GOLIA” se expresa con el acostumbrado claroscuro, el movimiento de las imágenes, la luz proveniente de una especie de haz transversal que en este caso parece salir del lado superior izquierdo dejando zonas oscuras y una riquísima gama de medios tonos fríos y cálidos que hacen una verdadera delicia del ojo espectador y en mi caso, la ambrosía de haber intentado pintarlo lo mejor que pude.

Es significativo, apreciar a un David, posiblemente en el momento que lleva la cabeza de Goliat ante el Rey Samuel, pero el pastorcito de ovejas -que ya en una ocasión se había enfrentado con bestias feroces para defender el rebaño de su padre- lejos de mostrarse ufano, engreído, parece sentir asco o repugnancia, quizás compasión -a la vez que bravura- ante el destino del grandilocuente gigante filisteo que nadie antes había logrado vencer causando el terror paralizante en las filas del ejército israelí.

Y dijo David:

“Tu vienes a mi con lanza, espada y jabalina. Yo vengo a ti en nombre de Jehová de los Ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel a quien tu has provocado. El te ha entregado hoy a mi y yo te venceré y te cortaré la cabeza y la daré a las aves del cielo y las bestias de la tierra y todos sabrán qué hay Dios en Israel”

(1* Samuel 17, 45-46)

Y seguidamente, lleno del dominio propio que da la fe en Dios, lanzó una piedra con certera puntería y dio en la frente al filisteo el cual cayó de inmediato. David , le corta la cabeza con la enorme espada del propio Goliat.

Podríamos pensar que la imagen entonces mostraría a un engreído jovenzuelo ante semejante hazaña, pero no, la pintura de Caravaggio nos muestra a un David que detiene su mirada sobre aquella cabeza que se vio obligado a cortar en nombre de su Dios y bajo su fuerza.

Por otra parte, la cabeza de Goliat no puede ser más patética. (Se dice y yo personalmente así lo creo con la seguridad de haberlo visto en imágenes, que esa cabeza es la del propio Caravaggio, quien parece mostrase en los finales de su propia vida y muerte. Este fue su última pintura)

La cabeza es una Muestra de asombro y muerte. Jamás pudo pensar que sería vencido por aquel Niño con una simple piedra y una honda de caza. Es la boca entreabierta no sabemos si de asombro al sentir la pedrada o al momento de sentir el golpe de su propia espada cortándole la cabeza.

Es un Goliat, repugnante, pero tambien captado por el Maestro que inclusive nos llama a cierta compasión. Compasión ante la muerte inevitable del otrora grandioso y gigantesco guerrero, no solo superior en tamaño y fuerza sino en dotación de armamento consigo.

Como señala el adagio: “la Fe mueve montañas”…. y derriba gigantes.

Muestro a continuación, algunos de los resultados de las principales sesiones en donde se puede apreciar mi intento de interpretar la obra del Maestro Caravaggio y plasmar mi propio trabajo pasticcio (interpretación propia) sin dejar de acercarme a la muestra original manteniendo las características propias de este Maestro creador del Barroco Tenebrista.

El encaje se realiza sobre una base de grisalla aguarrasada que tiende a la calidez.

Sobre el plano, húmedo, se realiza el encaje con carboncilllo de manera directa a mano alzada

Con el dedo o un trapo, se liberan algunas luces, borrando el diluyente.

En la siguiente sesión, se ajusta el dibujo. A la grisalla (que trató de ser un verdaccio tonalizado con calidez) se le van modelando los tonos. El fondo no es negro (no use el negro en absoluto por un asunto propio y no restarle luminosidad al trabajo. El negro, es color neutro) sino es un azul ultramar con sombra tostada. Con siena natural, rojo bermellón y amarillo cadmio ( no use naranja de tubo sino no que preferí crearlo yo mismo)voy buscando los cálidos del fondo, la ropa, respetando el drapeado muy singular y excepcional de la obra, así como las carnaciones en David con agregado de amarillo napolitano rebajado con blanco de titanio (no logre conseguir blanco de plomo el cual poco se consigue dado su toxicidad)

Ya acá se muestra un mayor grado de avance siendo lo principal los rostros de ambos personajes. David muestra una luz con medios tonos bermellón y laca de garanza. Por algún lado el maestro colocó quizás una lámpara que arrojase este tipo de destellos en las zonas semioscuras. El rostro de Goliat ya tiene sus rasgos y tonos cerca del resultado final. El drapeado de la camisa de David arroja tonalidades carmín y siena, matizados con ultramarino. Nótese las gotas de sangre de la cabeza de Goliat que levemente van cayendo como en conteo de cámara lenta haciendo más dramática la escena. Se puede observar asimismo, el golpe de la piedra de David en la frente de Goliat, la cual yo magnifiqué en su coloración deliberadamente puesto que el original, solo muestra una sombra color tierra mojada. Quizas una especie de hematoma.

La obra finalizada. El drapeado bien definido tanto de la camisa como el pantalón de David. El brillo de la espada entintada de sangre (esto es un agregado mío) El rostro de Goliat, no puede ser más patético. Siento que ha quedado grabado en este, el último instante del paso de la vida a la muerte, justamente el instante que tanto teme por siglos, el ser humano

El rostro de David, sentí necesario esfumarlo un poco, pero creo que la expresión que se logra es satisfactoria después de casi 10 sesiones de trabajo

Espero les haya gustado.

Para efectos de estudio de los más acuciosos, aquí, la obra en original, la que se encuentra en Roma en Borghese, ya que existen dos versiones diferentes de la misma.

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